jueves, 13 de marzo de 2008

Marqués de Sade, Cartas


Cartas de Sade, Rodolfo Alonso Editor, Buenos Aires, Argentina. 1969


El más célebre y criticado de los pornógrafos franceses tendría que esperar cerca de 150 años, después de su muerte para ver recopiladas en un volumen una porción mínima de su vasto epistolario. El conde Xavier, en 1949, proporcionó un afortunado legado de papeles del Marqués al investigador y crítico Gilbert Lely, quien llevara a la imprenta la correspondencia. 20 años después el poeta y editor argentino Rodolfo Alonso se encargaría de la noble y necesaria tarea de traducir, editar y hacer circular diferentes obras poco o nada conocidas hasta entonces en lengua castellana. Entre ellas se encuentra el tomo de las cartas que incluye epístolas del año 1763 hasta el año de 1794, donde podemos encontrar el fundamento de la ideología estética de la literatura sadeana, así como las fobias, necedades, angustias, esperanzas y desesperanzas de quien se reconoce condenado y se sabe irremediablemente atado a un destino hostil. Quizá de todas las obras del Marqués sea esta, que no fue planeada para la imprenta, la que nos envía un mensaje más nítido e inmensamente humano. La edición en mis manos es traducción de Amanda Forns y contiene 33 cartas. En la década de los 70´s del siglo XX la editorial anagrama público un volumen titulado Correspondencia, sin embargo nunca ha caído en mis manos. Lectura recomendable antes de leer las novelas morales y eróticas de este autor.

"Sabeis que el ejercicio me es más necesario, que el mismo alimento, y que estoy sin embargo en una celda que es la mitad de la que tenía antes, donde no puedo ni darme vuelta. ¡Salgo muy rara vez, por algunos minutos, a un estrecho patio donde sólo se respiran olores a soldados y a cocina y se me vigila, fusil en alto, tal como si hubiese pretendido destronar a Luis XVI! ¡Oh, cómo se hace despreciar las grandes cosas, cuando se concede tanta importancia a las pequeñas!"